No! A la zona de confort

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Para crecer, hay que incomodarnos

LA VOCECITA INTERNA

Emprender y ¨mandarme sola¨, fue el resultado de escucharme. A todos nos pasa de tener esa vocecita interna que nos dice algo, pero nosotros elegimos ignorarla. ¿Por qué? Porque probablemente no estamos preparados para lidiar aún con esa nueva realidad, esa verdad revelada, o esas preguntas incómodas. Preferimos nuestra famosa ¨zona de confort¨.

Pasa el tiempo y esa vocecita que era chiquita y lejana, de a poco se fue acercando y tomando más volumen, no? Y seguimos ignorándola, pero ahora ya no es tan fácil… es ese mensaje constante todos los días, todo el tiempo, repitiéndonos aquello que preferimos no escuchar. Difícil hacerla callar, no?

Me pregunto: por qué prolongamos esta persecución, si al final de cuentas, nos vamos a enfrentar a ello?


Coquetiemos

Yo uso mucho la palabra ¨coquetear¨, no en el sentido más sexy de la misma, sino muchas veces refiriéndome a las ideas, a que uno coquetea, o juega con ciertas ideas; como un modo de acercarnos a una posible nueva realidad de forma lúdica, casi sin costo, casi sin riesgo.


Las voces en mi mente

Qué me decía mi voz interna cuando trabajaba en relación de dependencia:
¨Andate hoy, renunciá ya mismo¨ , ¨Este trabajo te estanca¨, ¨No podés crecer acá adentro¨, ¨Me estoy achanchando¨, ¨Soy infeliz¨

Ante estas palabras uno se iría corriendo de donde estamos, no? Pero no, nos quedamos igual, porque es lo conocido, porque sabemos cómo movernos, porque nos acostumbramos a una realidad aunque ya no nos sirva. Damos todo por sentado y creemos fielmente que no podemos ir más allá.

Allí llega la voz interna que nos socaba los destellos de valentía: ¨No vas a poder¨, ¨Te vas quedar sin un mango¨, ¨¿Empezar de cero?¿A tu edad?¨, ¨No tenés idea de emprender¨, ¨No tenés plata para emprender¨, ¨Nadie te va a comprar¨


AUXILIO ¿Qué hago?

Tu voz interna, la que no está feliz donde está, te habla ahora al oído, es imposible no escucharla un solo día. Pero ella no va a cambiar las cosas, no te vas a despertar un día en la realidad que acabas de soñar… vas a tener que construirla, buscarla, hacerla todos los días un poquito… y un día, vas a mirar hacia atrás el camino recorrido, y a tu alrededor, tu nueva realidad que vos sóla construiste.

¿Y si aprendés a convivir con esa voz, en tu zona de confort?
Tu sabrás qué tan feliz eres, qué tan feliz puedes ser y hasta donde puedes llegar estando donde te encuentras hoy.

Animate Hoy!

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