Amado orden

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Sí, soy ordenada pero no siempre fue así.

Quienes me conocen desde adolescente o mis padres, podrían dar testimonio que mi habitación era siempre un gran desastre de ropa. No sólo se amontonaba en la silla, sino que hasta mi perchero tambaleaba del peso de todo lo que le colgaba. Las puertas de los placares siempre abiertas, cosas tiradas en el piso y por qué no algún plato sucio de la tarde. Sí, un gran desastre. Se supone que uno es así de adolescente, pero lo mío continuó un poco más.

 

EL ORDEN ES UN ALADO Y UNA FORMA DE VIVIR

 

¿Qué sucedió en el medio?
No lo sé aún con claridad, pero creo tener una pista al respecto.

Me gradué en el 2001 y comencé a trabajar en el 2003; y hasta el 2011 lo hice en relación de dependencia. Allá por el final de ese año, comenzaba a jugar con la idea de ser emprendedor, de llevar una idea a la realidad, y así nació mi primer proyecto de decoración; pero por sobre todo, allí nací yo como emprendedora.


 

SER EL ÚNICO EMPRENDIENDO

En mi grupo de amigas, ninguna era emprendedora, ninguna trabajaba por su cuenta o era freelance. Mis padres tampoco lo eran ni lo habían experimentado; y tampoco mis abuelos. Así y todo, sin un entorno que pudiera ayudarme, guiarme, me decidí por continuar; y buscar entonces cómo hacerlo. Para lograrlo, tuve que ser disciplinada por sobre todas las cosas.

 

Organizarse

Me hice listas, tareas diarias, semanales, quincenales y mensuales. Las fechas especiales del año, como el día de la madre, el día del amigo y estar super anticipada a las fiestas de fin de año. Las cuentas, el balance mensual, los pagos, gastos, costos… todo corría por mi cuenta, y no habría podido subsistir sin un orden, un paso a paso, un qué primero y qué después, prioridades, importancia y urgencias.

Pensar de forma ordenada hace que pueda llevar adelante a Lulu, y así poder estar todos en sintonía del objetivo; claros con los pasos a seguir y la forma de ejecutarse. Yo no puedo ser ordenada si no escribo mis ideas en papel. Claramente eso explica mi amor por la papelería.

 

LO QUE NOS RODEA

Hoy en día no puedo comenzar a trabajar sin mi entorno ordenado. Sé que puede sonar obsesivo, pero entiendo que mi orden puede no ser el de ustedes. Acepto que para otros, algunas cosas fuera de lugar, o una taza sucia del día anterior puede no ser nada complejo.

Yo elijo cada día, al irme del estudio, dejar todo ordenado y limpio para el día siguiente; y así comenzar con mi mente despejada y lista para las tareas planeadas. El orden puede serles de cualquier tipo. Puede ser la casa ordenada y la cama hecha; los papeles en sus bandejas o guardados en el cajón, o una lista de tareas ordenadas en horario o por importancia. Ustedes pueden elegir el suyo y la forma de hacerlo, pero seguramente el día que logran tener el preciado orden; se sienten realizados con la tarea cumplida.

 


Algunos tips para tu ESPACIO ordenado:

1- Sea cual sea la tarea que se propongan hacer, tómense unos minutos para pensar y elegir qué cosas necesitan al alcance de su mano. Como cuando hacemos la lista de lo que tenemos que llevar de viaje en nuestra valija. De este modo, repasemos la lista y quitemos de la vista; sí, no queremos siquiera ver, aquello que no necesitamos. ¡Celular incluido! Sí, hay que superarlo, sin celular si no es necesario.

De esta forma si nos proponemos ponernos a trabajar, quitemos las revistas, apaguemos la tele, el celular fuera de la mesa o en modo avión, las tazas del desayuno OUT, y todo aquello que no es de nuestro universo laboral.

2- Pensemos por un momento en el entorno, en nuestros sentidos. ¿Queremos música? ¿Si es así, nos conviene algo instrumental o con letra (que nos puede dejar cantando todo el resto del día)? Esto es a gusto de ustedes, de su ánimo y del tipo de estado en que necesiten estar. Si tienen que estar concentrados, super activos, relajados o creativos. A veces una nueva playlist nos puede sacar del lugar común.

 


 

Algunos tips para tus IDEAS ordenadas:

1- Si hoy te levantaste pensando en todo lo que tenés que hacer y ya te sentís cansada de tan sólo haberlo pensado; podemos devolverte la energía ordenando un poco. Primero que nada analicemos a qué familia pertenecen cada cosa que nos proponemos cumplir hoy; por ejemplo: la casa, el trabajo, mi rutina, la comida, el trabajo, los chicos, la familia. Armaremos una lista por cada tema.

2-  Dentro de cada lista podemos ordenar esas tareas por prioridades. Numerémoslas pensando en algunos factores claves:
¿Qué impacto tendrán si las cumplo, o si no las cumplo?
¿Dependo de otra persona para poder completar la tarea?
¿Tiene una fecha de vencimiento, un plazo determinado?
¿Otra persona depende de que yo complete esta tarea?

 


 

Logremos darle a cada una un número determinado.

* Comparemos todas las tareas número 1 de cada lista, las número 2, y así todas entre sí. Podremos ahora lograr una única lista por prioridades.

Puede que al compararlas, la tarea 4 de mi mundo laboral sea menos importante que mi tarea 4 de mi rutina, o la última tarea de mi lista familia suba de posición y ya no sea lo último que haga en mi día. Si tienes horarios específicos dentro de tu día, si cumples un horario en tu oficina, te será incluso más fácil darle un horario a cada lista por si sola y poder acercarte a cumplir todo lo que te propones.

 

Nada es una fórmula universal. Lo que a mí me ha funcionado puede que no les sirva a ustedes; pero con esperanza de ayudarlos, les comparto mi método. A no sentirse frustrado si la lista no la completamos, todos dejamos cosas para mañana.


REGALITO

Para que comiences a poner orden, te regalo un freebie para que descargues tus  LISTAS AQUI , lo imprimas y comiences a poner en práctica mis consejos!

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